29 de enero de 2010

Aportaciones de la reunión del 27 de Enero

El miércoles 27 tuvimos la reunión en Maldonado para comentar el documento. Estuvimos diez personas entre profesionales jóvenes y mayores (incluyendo a Manolo Matos), todos sensibilizados con el tema de la Eucaristía en el Grupo. Estábamos de acuerdo en que merecía la pena considerar el contenido del documento y aunque determinados puntos ofrecían diferencias de viabilidad práctica, todos se manifestaron con ganas de aportar ideas. Algunos de los comentarios que recogí fueron estos:

- En profesionales jóvenes tenemos el problema de los niños pequeños que nos necesitan en casa. Por ese motivo se ha reducido la duración de la Eucaristía para terminar entre 21:30 y 21:40.
- Los problemas de asistencia a la Eucaristía se repiten en muchos casos pero no provienen de que no se valore la Eucaristía sino de las dificultades personales con el tiempo disponible.
- Estamos de acuerdo en los problemas que existen y lo importante es que trabajemos con las propuestas para que avancemos en su solución.

- La idea de cambiar el orden empezando por la Eucaristía y acabando con la charla resultó muy interesante para todos. También hay personas que llegarán tarde al comienzo, pero de esta manera se facilita la asistencia a la parte más importante.
- La importancia del lugar donde se celebra nos hizo revisar muchas posibilidades, pero la propuesta práctica que salió adelante es la de hablar con al párraco para revisar las salas que hay para ver las posibilidades de reforma que tienen.
- Manolo Matos recordó la existencia de la Capilla Oriental en Claudio Coello que, aunque es pequeña, se podría utilizar para celebrar una misa en días laborables a las 9 de la noche. Podrían asisitir los universitarios que estudien en Diego de León o los que quisieran acercarse hasta allí.

- La propuesta de animar una misa de domingo en Maldonado para que la gente de la comunidad participe ya se hizo durante dos años. Los profesionales jóvenes iban con sus niños el domingo por la mañana a la misa de la parroquia, pero al final se abandonó. No fue una iniciativa mayoritaria porque hubo algunos que ni siquiera nos enteramos de que se estaba haciendo.
- Para poner en marcha la iniciativa de animar una misa de la parroquia deberíamos empezar por una encuesta en la que preguntemos a los miembros de la comunidad si les parece bien, si se animarían a ir, con qué frecuencia, en qué horario, etc.
- Esta misa tendría que estar enfocada a las familias para dar cabida a todos los miembros de la comunidad. Así se podría invitar desde la catequesis hasta los profesionales, pasando por los miembros que han sido bajas pero que siguen yendo a misa los domingos.
- No podemos decir que con ir a misa los lunes en profesionales ya no hace falta que vayamos los domingos. La Eucaristía de los lunes se celebra con la Comunidad, pero la de los domingos se celebra con la comunidad del Mundo, con la Iglesia del Señor.

- La preparación de las misas por las promociones es una fuente de riqueza que debemos conservar pero hay algunas cosas que se pueden mejorar. Muchas veces la preparación consiste en repartirse el trabajo: tú preparas la introducción, yo las peticiones y Fulano la acción de gracias. De esta manera no hay una unidad en lo que se hace.
- Las personas que se eligen para leer no son las más adecuadas, aunque si se preparan las lecturas en oración antes de la misa, se puede facilitar mucho la transmisión del Espíritu con la proclamación de la Palabra.
- Podríamos tener un equipo permanente de liturgia que diera instrucciones a las promociones, ayudara con la preparación de los lectores, pusiera en marcha ideas concretas para la participación en la Eucaristía. Con cuatro personas dedicadas durante el año a este tema daríamos un gran avance.
- Incluso podríamos tener un equipo de lectores "especializados". Igual que hay un equipo de músicos puede haber un equipo de lectores. Aunque en esta idea no estábamos todos de acuerdo por igual.

- Sobre la animación de la Eucaristía con cantos se recordó la importancia de que el coro forme parte de la comunidad estando en la parte de delante. Hay que dirigir los cantos de cara al pueblo para animar a todos a cantar.
- Los cantos nuevos hay que ir introduciéndolos con los ensayos porque cuesta trabajo aprenderlos. Pero todos queremos que siga renovándose el cantoral. No podemos seguir cantando los mismos cantos para siempre.
- Y algunos cantos, con un ritmo especial, podrían llevarnos a participar también con el cuerpo. No solo dando palmas sino también con la danza litúrgica. Podemos adorar a Dios con nuestro cuerpo.

- La última propuesta fue la de aprovechar la Eucaristía de esta asamblea para presentar estas ideas en la práctica. Preparar a los lectores para que transmitan la Palabra, arreglar el local para que podamos "reunirnos en torno al altar", hacer aportaciones más cortas y espontáneas en lugar de leer introducciones de dos folios, etc...