5 de marzo de 2010

Aportación de Gonzalo del Rey

Soy Gonzalo del Rey, de la p100B. Tengo 27 años.

Quiero agradecer las aportaciones anteriores por el fundamento espiritual que han puesto y el clima de agradecimiento, respeto y reflexión que han creado.

Por mi parte, quiero participar de la reflexión sobre...
La asistencia a la eucaristía
Que me parece importante mejorar.
Considero las charlas formativas de los lunes muy interesantes, importantes, muy bien organizadas, muy bien elegidos los temas y los ponentes, así como la frecuencia quincenal. Según mi experiencia actual, no cambiaría nada de la organización de las charlas.

La posibilidad que quiero plantear es quitar las misas de los lunes para tener una misa conjunta de Profesionales Jóvenes y Mayores todos los domingos, por ejemplo a las 20.00, en la sala Pedro Arrupe mientras no dispongamos de otra mejor. Mantendría las de universitarios y de bachilleres en los sábados e independientes como hasta ahora.

En relación a la propuesta de Miguel Ángel de Juan de hacer una misa conjunta de toda la comunidad o abierta a la gente de la parroquia de Maldonado o el Pozo, por ejemplo, creo importante distinguir entre:
1) tener una misa de domingo en los grupos de Profesionales Jóvenes y Mayores, al estilo de las de los sábados de los grupos de Bachilleres y Universitarios
2) tener una misa de domingo conjunta de toda la comunidad
3) hacer una misa abierta a la gente de la parroquia

Sobre el punto 1) Es posible que una misa de domingo, por ejemplo a las 20.00, conjunta de PP Jóvenes y Mayores favorezca la asistencia a la misa y su disfrute más que la misa de los lunes alternos. En ocasiones especiales, al estilo de la misa del Miércoles de Ceniza, la misa del fin de semana podría ser conjunta de toda la comunidad.

Sobre el punto 2) Creo que merece la pena mantener las eucaristías independientes de bachilleres y de universitarios, por cuanto les ayuda a reafirmar su identidad. En este aspecto son los responsables de la pastoral quienes mejor pueden opinar.

Sobre el punto 3) Creo que no nos ayudaría sustituir nuestra misa propia por una abierta a una parroquia, por cuanto desdibujaría los límites que nos definen como una comunidad con identidad propia. Las misas abiertas de las parroquias expresan la vida de la comunidad de esa parroquia, que no es la de nuestra comunidad, aunque seamos hermanos en la Iglesia. Mientras podamos creo que es bueno que podamos celebrar nuestra eucaristía aparte de otras comunidades, como comunidad que somos.

Por último, mi impresión es que ha sido positivo suprimir la preparación de las misas por promociones en Profesionales Jóvenes, haciéndolas más breves, lo que se agradece los lunes a esa hora.