23 de agosto de 2011

Misas con la juventud en la JMJ

Este mes de Agosto está siendo muy animado en Madrid con todas las actividades de la Jornada Mundial de la Juventud. Los peregrinos empezaron a llegar el día 16 y había actividades organizadas para todos los gustos. Más de un millón de personas se han repartido por toda la ciudad durante una semana para celebrar una fiesta muy significativa y no todos eran jóvenes.
La realidad es que se trata de la concentración de fieles más grande de la Iglesia Católica y, aunque gire en torno a los jóvenes, todos los que vivimos la fe dentro de la iglesia nos sentimos llamados a participar.

La lista de actividades fue interminable, pero aquí os pongo la foto de la "Tienda de la adoración" que se instaló en la Plaza de España. La exposición del Santísimo Sacramento, con una decoración muy adecuada, permitía la adoración a Dios, mientras algunos grupos entonaban sus cantos. En la foto podéis ver a las religiosas de Ain Karem adorando con su música.

Hubo una misa de bienvenida presidida por nuestro cardenal Rouco. El espacio estaba limitado y la cantidad de personas que rodeaban la zona de Cibeles se quedaron sin participar. Es el gran peligro de las celebraciones masivas; si hay más gente de la prevista se genera mas frustración que devoción.

Durante los tres días (miércoles, jueves y viernes) impartieron catequesis los obispos que terminaban con la celebración de una misa. Lo que yo pude ver y escuchar a otros fue muy edificante porque siempre fueron misas para jóvenes preparadas por jóvenes.

Y llegamos a la misa de Cuatro Vientos presidida por el Papa. Parece que ha sido la de mayor participación de todas las JMJ: más de millón y medio de personas estuvimos celebrando juntos una Eucaristía impresionante. Aquí cada uno tendrá su propia opinión sobre lo positivo y lo negativo, yo os cuento lo que pienso.
Positivo:
- Ver que hay tanta gente que comparte tu fe anima mucho.
- La fe en Jesús no se limita al ámbito personal sino que se muestra públicamente a la sociedad.
- Las palabras del Papa llegan al corazón porque se centra en Cristo.
Negativo:
- Demasiada parafernalia, ornamentación y música lenta. Si es una misa para jóvenes habría que hacerla distinta, con música pop-rock y batería.
- El latín es una lengua muerta que ya no estudian ni los curas. Es inútil mantener una tradición que estorba porque ya nadie lo entiende.
- Demasiada atención a la persona del Papa. No debían decir "Esta es la juventud del Papa" sino "Esta es la juventud de Cristo".

Y por último, la desgracia de no poder comulgar. El vendaval de la noche anterior destrozó las capillas y eso afectó de alguna manera a que no se repartiera la comunión en la misa. El centro de la Eucaristía es recibir a Jesús y nos tuvimos que contentar con una "comunión espiritual".